Este documento que presentamos es fruto del debate de las compañeras y compañeros de MANIFIESTU y resume la propuesta ideológica que nos da sentido como corriente en el interior de IZQUIERDA XUNIDA (IX). En el momento en que esto escribimos, IX vive una convulsa situación y todo ello a pocas semanas de las elecciones autonómicas y locales, por lo que éste no es el momento adecuado para iniciar un debate que clarifique y ofrezca una alternativa de futuro a nuestra organización. Pero una vez pasadas las elecciones, intentaremos promover en el interior de IX un debate sincero, plural y abierto sobre la situación actual de la organización y sobre las claves que nos unan a todas y todos en un proyecto de izquierdas anticapitalista, verde, feminista y asturiano, y que sobre todo sea coherente en el decir… y en EL HACER.

Las gentes de Manifiestu nos sentimos parte de ese universo tan plural de las izquierdas mundiales que anhelan libertad, igualdad, solidaridad y equilibrio ecológico y que asumen que ello es incompatible con el mantenimiento del sistema capitalista o cualquier otro sistema opresor.

Las luchas diarias por un mundo más justo, igualitario y respetuoso con la naturaleza únicamente tendrán éxito si se orientan hacia un objetivo último: la construcción de un modelo de sociedad alternativo.

Sociedad alternativa que valoramos debe estar sustentada en cuatro conceptos básicos:

* Control social de los medios de producción, propiedad pública de los mismos cuando sea necesario, y planificación democrática de la economía subordinando libertad de mercado y propiedad privada al interés general, como elemento de abolición de la contradicción capital-trabajo inherente al sistema capitalista y que condiciona y explica todo el entramado social y político construido por el capitalismo.
* El respeto a la naturaleza como frágil hábitat que permite la existencia del ser humano, huyendo de los esquemas productivistas imperantes y abandonando la perversa equiparación entre desarrollo y crecimiento económico. Productivismo inherente al sistema capitalista, pero también al modelo de los llamados países comunistas que hicieron del desarrollismo productivista un elemento fundamental de su concepción económica.
* Sociedad formada por seres humanos libres, iguales y emancipados, alejada de esquemas autoritarios y superadora de la sumisión de la mujer impuesta por los principios patriarcales.
* Unas relaciones entre pueblos y estados basadas en la solidaridad, la paz y el respeto a la diversidad cultural, sin tutelas militares o económicas. Unas relaciones entre iguales, basadas en la justicia social y en el respeto a los derechos humanos universales.

En Manifiestu, como corriente de opinión en el seno de IZQUIERDA XUNIDA D´ASTURIES, nos sentimos parte de ese movimiento histórico que se inicio y afianzó con los planteamientos socialistas, comunistas o anarquistas, se enriqueció primero con las luchas por la igualdad de la mujer y posteriormente con las propuestas ecosocialistas; y que por otra parte rechaza la validez de los proyectos socialdemócratas que demostraron su incapacidad para superar el capitalismo y que constituyen un elemento de legitimación del modelo actual de relaciones económicas, jugando además un papel fundamental en el control de los movimientos sociales de avance transformador.

Estamos convencidos que la izquierda transformadora del siglo XXI únicamente podrá avanzar si es capaz a mirarse al espejo y analizar críticamente los últimos 200 años de izquierda anticapitalista, lo que le llevará a asumir un nuevo paradigma de actuación: la Disolución del Poder como elemento superador y en contradicción con el concepto de Toma y Mantenimiento del Poder.

La izquierda comunista del siglo XX forzada por un determinado planteamiento ideológico y por las circunstancias sociales, económicas y geopolíticas asumió un paradigma de “toma y mantenimiento del poder”, que justificaba estructuras verticalistas, autoritarias y muy jerárquicas, que generó sociedades anuladoras del individuo y teocráticas en la que la figura de Dios, Yavhe o Ala fue sustituida por el secretario general de turno.

El comunismo fue un proyecto de emancipación humana por el que miles de mujeres y hombres cargados de voluntad y buena fe dieron su libertad o su vida, pero acabó convirtiéndose en los países en los que se impuso, o fue impuesto por los tanques de la URSS, en un sistema anquilosado y dictatorial, que terminó deshaciéndose como un azucarillo ante un capitalismo que lo derrotó económicamente y al que no pudo imponerse ideológicamente porque fue incapaz de generar una sociedad de personas libres, emancipadas y creativas.

Ante ello gran parte de la izquierda alternativa de finales del siglo pasado empezó a replantearse muchas cosas y fue articulando un proyecto construido en torno a la idea de “disolver el poder” en el seno de la sociedad y en el interior de las propias organizaciones políticas.

En este contexto surge IU, pero su existencia corre peligro porque vive en una contradicción entre su teoría y sus prácticas diarias, su proyecto inicial mantiene su valor teórico, su aplicación práctica ha sido un fracaso. Bien por lastres ideológicos o bien por intereses personales de una estructura dirigente profesionalizada y burocratizada, bajo un mensaje de izquierda nueva, moderna y alternativa, de movimiento político social, se esconden unas prácticas jerárquicas, antidemocráticas y excluyentes. Su situación actual genera serias dudas de recuperación para un proyecto alternativo de izquierdas como el inicial, al menos sin medidas excepcionales que permitan remontar el estado y la práctica de la Organización.

Y la gran clave para entender esta contradicción parte de detectar que IU se dota de unos discursos y unos documentos que responden a un paradigma ideológico “la disolución del poder”, pero sus prácticas realmente responden a otro paradigma bien diferente “la toma y mantenimiento del poder”

En Manifiestu compartimos esta idea de la “disolución del poder” y pensamos que a partir de ella surgen con coherencia los planteamientos y prácticas que articulan la izquierda del futuro:

- Ecología y austeridad como elemento de supervivencia y gestión del hábitat de cada ser humano y antitesis de un modelo productivista y consumista

- Feminismo como expresión de la igualdad de las personas y superación de la estructura patriarcal como elemento de poder y control social

- Federalismo entendido como elemento de acercamiento del poder a la ciudadanía y como modelo de estado solidario, laico, republicano, construido sobre el pacto y la libertad de los pueblos para formar parte de él. Modelo federal que es extensible a la UE.

- Construcción de Asturies como país sobre su historia, cultura, características geográficas y sociales, con máximas cotas de autogobierno y oficialidad de su lengua propia.

- Multiculturalidad y defensa de las culturas tradicionales de los pueblos como elemento de expresión humana y de lucha contra un capitalismo globalizado que necesita una cultura única

- La búsqueda de la paz como principio básico de relación entre los pueblos y utilización de la No-Violencia como arma política

- Democracia participativa y protagonismo de los movimientos sociales como modelo que da un papel principal en la toma de decisiones al ciudadano y a la ciudadana, en contraposición al votante-espectador de una democracia representativa dominada por una clase política profesionalizada y mas interesada en su propia supervivencia que en el “buen gobierno” de la sociedad.

- Superación del valor formal de los derechos ciudadanos y exigencia de su cumplimiento real: vivienda, trabajo, educación, salud, …

- Sociedad libre que no discrimine a ninguna persona por su opción sexual, como expresión de la libertad de la persona de decidir sobre su cuerpo sin corsés morales y mutilantes.

- Un nuevo modelo de fuerza política, el famoso “movimiento político y social” que no necesita ser “vanguardia” de nada ni mitificar a sus lideres o adorar a ”santones” porque no va a tomar ni a mantener el poder, y que se articula como un colectivo más dentro de la sociedad y que junto a los demás movimientos y colectivos alternativos trabaja por la gestión colectiva del poder.

Fuerza por tanto que irremediablemente debe ser horizontal, participativa e internamente amable, con mecanismos de elaboración colectiva, limites a la acumulación y permanencia en los cargos, y que no sean dirigidas por una dirección “real” al margen de la dirección “formal”.

Un movimiento que no puede hacer de la participación en las instituciones de la democracia representativa un fin en si mismo ni su elemento central de trabajo, sino que debe asumir esta participación como un frente más de actividad guiado por los objetivos de transformación social y en el que sus tareas sean coordinadas y orientadas por la Organización Política y Social.

En la Izquierda necesitamos un proyecto político que contenga las características y objetivos expuestos. En MANIFIESTU no vemos actualmente otra alternativa viable que aprovechar I.X. (aún con sus deficiencias), su militancia, su experiencia de lucha, de reflexión teórica, de presencia institucional.

Son múltiples las condiciones que deben cambiar en I.X. para que sirva de marco a ese proyecto alternativo que aglutine e ilusione a la izquierda plural al margen de la socialdemocracia, parte de esa izquierda en I.U., otra gran parte fuera. Toda ella es necesaria para el nuevo proyecto, para refundar IZQUIERDA XUNIDA.